Las bolsas de playa personalizadas tienen que aguantar toalla, crema y la compra del día sin que el asa ceda a mitad de trayecto. Las hay de lona y de algodón reciclado, con asas reforzadas y superficie amplia para serigrafía. Funcionan en hoteles y campañas de costa. Para llevar la bebida fría suelen ir con una nevera personalizada.