Nadie tira una camiseta que le sirve, y por eso las camisetas personalizadas son la prenda que más se reparte y la que más se conserva. Las hay de algodón orgánico de 150 a 180 g/m² y técnicas en poliéster reciclado. La serigrafía sale mejor en tirada alta; el DTF rinde con muchos colores. Para el frío encaja una sudadera personalizada.