Regalar tazas térmicas personalizadas es fácil; lo difícil es que al año sigan en uso con el logo legible. El acero reciclado de doble pared aguanta lavavajillas y grabado láser alrededor de toda la taza; el borosilicato luce más pero solo acepta tampografía en un área pequeña. Si la jornada es entera fuera, resiste mejor un termo personalizado.