Las alfombrillas personalizadas quedan fijas en el campo de visión toda la jornada laboral, a la vista sin llamar la atención. Las hay de corcho, rPET, bambú o plástico reciclado, con reposamuñecas en varios modelos. Son un clásico del kit de teletrabajo. Para completar el puesto suelen ir con un complemento de escritorio.