Llegan a cada niño y se usan en clase y en casa durante semanas: los sets de lápices de colores personalizados son el detalle de vuelta al cole. Los hay de 4, 8, 11 y 12 lápices, en caja de cartón reciclado o estuche de algodón, con sacapuntas en varios modelos. Suelen ir dentro de un estuche personalizado.