Los juegos y juguetes personalizados entran en casa y se usan en familia, que es un contexto donde ninguna otra pieza de marca llega. Hay barajas, peluches y puzzles de madera, con más de cien referencias. Encajan en campañas familiares y en regalos de Navidad para hijos de empleados. Lo más pedido son las barajas de cartas.