Las bandoleras personalizadas dejan las manos libres, que es justo lo que se agradece en una feria con acreditación, catálogo y móvil encima. Son de rPET o poliéster reciclado, con bolsillos y cremallera. Se reparten en congresos y viajes de incentivo. Si hace falta más capacidad, cunde más una mochila personalizada.