Los posavasos personalizados se quedan en la mesa de un bar durante meses y los ve cada cliente que se sienta. Los hay de bambú, corcho, fieltro rPET y plástico reciclado, redondos o cuadrados, sueltos o en set con soporte. Son el detalle clásico de distribuidores de bebida. Para hostelería suelen pedirse con vasos personalizados del mismo pedido.