¿Qué es el certificado normativa RoHS?

RoHS (Restriction of Hazardous Substances) es la directiva europea que limita el uso de diez sustancias peligrosas en aparatos eléctricos y electrónicos: plomo, mercurio, cadmio y otras. Está en vigor desde 2006.

El objetivo es reducir el riesgo para la salud de quien fabrica, usa y recicla estos aparatos, y evitar que esas sustancias contaminen vertederos.

¿Qué empresas deben cumplirla?

Cualquiera que fabrique, venda o distribuya aparatos eléctricos o electrónicos en la UE.

Cómo se certifica

Con analizadores RoHS portátiles que miden la concentración de cada sustancia regulada, junto a una auditoría documental y de proceso.

Qué significa en tus gadgets

Cuando un power bank o unos auriculares de nuestro catálogo llevan el sello RoHS, se ha comprobado que no superan los límites de estas sustancias tóxicas.

¿Qué sustancias regula el RoHs?

El listado actual regula diez sustancias: plomo, mercurio, cadmio, cromo hexavalente, dos tipos de bifenilos polibromados (PBB y PBDE) y cuatro ftalatos que se usaban como plastificantes. Cada componente del aparato (placa, cableado, carcasa, batería) debe cumplir los límites por separado, no solo el producto en su conjunto.

¿Cuál es el objetivo del certificado?

El objetivo es doble: evitar que estas sustancias lleguen a quien fabrica o usa el aparato a diario, y evitar que acaben contaminando el suelo y el agua cuando ese aparato termina en un vertedero, algo especialmente relevante en electrónica de consumo con ciclos de vida cortos.

Cadmio

Mercurio

¿Qué empresas deben aplicar el certificado?

La directiva se aplica a fabricantes, importadores y distribuidores de cualquier aparato eléctrico o electrónico que se venda en la UE, desde electrodomésticos hasta el power bank o los auriculares más pequeños de un catálogo de regalo corporativo.

¿Cuál es el proceso para conseguir la certificación?

El proceso combina analizadores portátiles de fluorescencia de rayos X, que miden la concentración de cada sustancia en segundos, con una auditoría documental que revisa la trazabilidad de cada componente hasta su origen.

¿Cuáles son los beneficios que aporta el RoHS?

Más allá del cumplimiento legal, elegir componentes RoHS reduce el riesgo de que un producto tenga que retirarse del mercado, y facilita venderlo en países fuera de la UE que han adoptado normativas equivalentes, como California o Corea del Sur.

En nuestro catálogo de tecnología, el sello RoHS es habitual: cualquier gadget con cable, batería o circuito debería llevarlo. Cuando ese aparato llega al final de su vida útil, unos componentes libres de estas sustancias también facilitan reciclarlo sin generar residuos tóxicos.

Respeto hacia el medio ambiente

Además de salvaguardar la salud humana ante los riesgos que puede presentar la gestión de residuos eléctricos y electrónicos, el certificado RoHS también refleja el respeto que tienen las empresas hacia el planeta tierra, puesto que se restringe el uso de aquellas sustancias peligrosas que pueden sustituirse por alternativas más seguras.

Trabajo digno

Quizás no lo sepas, pero el certificado RoHS también cuida a las personas involucradas en el proceso de producción. Garantiza que todos los productos con su sello sean elaborados en condiciones de salario mínimo que permitan una vida digna, en condiciones de humanidad, libertad, normalidad y no discriminación.

Protección de la salud humana

Gracias al certificado RoHS, se demuestra que la empresa es respetuosa con la salud humana y sensible a ésta misma, puesto que se restringe y regular ciertas sustancias peligrosas, ya mencionadas anteriormente, con la intención de asegurar la salud de quien consuma cualquier producto, por lo que se asegura que se pueden utilizar los productos de forma segura.